Javier Solorio Almazán podría enfrentar cárcel por usurpación de funciones

Redacción

El subsecretario de Administración y Secretario Técnico del Comité de Adquisiciones del Ayuntamiento, José Luis Jiménez Nava, presentó una queja ante el Órgano de Control Interno por usurpación de funciones en contra del primer síndico procurador, Javier Solorio Almazán.

El origen de la queja se suscitó debido a que el síndico Javier Solorio Almazán, estando de licencia indefinida, solicitó el día 19 de abril del 2021 a la Coordinación de Vigilancia del Gasto Público, material de la sesión ordinaria del Comité de Adquisiciones, correspondiente al mes de marzo de 2021.

A través del oficio número SAFCP/CCVGP/041/2021, solicitó copias fotostáticas del cuadernillo correspondiente a la sesión. También los acuerdos autorizados y firmados. Para el caso de los procesos de concursos, el primer síndico pidió las bases de los concursos y las bases justificativas.

Cabe destacar que el oficio número SAFCP/CCVGP/041/2021, cuenta con el membrete de la Primera Sindicatura, y su respectiva firma y sello del doctor Javier Solorio Almazán.

En la queja, el subsecretario de Administración, José Luis Jiménez Nava, dice haber solicitado a la Secretaría General a través del oficio número SSA/DRM/331/2021 de fecha 21 de abril, un informe de la situación laboral del primer síndico y si su incorporación al cargo ya era oficial, y si fuera el caso, a partir de qué fecha.

También, refiere que el día 27 de abril del 2021, como respuesta se recibió el oficio número SG/SP/195/2021, de fecha 22 de abril del mismo año, signado por el ingeniero Ruy Manuel Escalante Lira, secretario particular de la Secretaría General, por medio del cual hizo del conocimiento que el ayuntamiento, no había recibido ningún decreto que dejara sin efecto la solicitud de licencia por tiempo indefinido concedida a Javier Solorio Almazán.

En la segunda hoja de la queja, Jiménez Nava señaló como una actitud dolosa, con la clara intensión de que con engaño, pretendió obtener documentos oficiales, incluso, estampando sello oficial de la Primera Sindicatura, incurriendo con ello en la conducta atípica de usurpación de funciones públicas.

Conducta que destacó, podría ser sancionada con prisión de uno a seis años de cárcel, de acuerdo al artículo 250, fracción 1, del Código Penal Federal.