Amazon compra 9 lanzadores Atlas V para poner en órbita una gran cantidad de satélites
Redacción
Con la finalidad de asegurar los primeros lanzamientos de la mega constelación de satélites Kuiper, recientemente Amazon finalmente ha decidido confiar en la United Launch Alliance (ULA), la empresa conjunta de Boeing y Lockheed Martin, firmando un contrato con esta marca, después de que ganara la licitación, cuyo monto no ha sido por el momento revelado.
Los satélites formarán parte de una completa constelación formada por 3.236 estaciones de relevo, destinadas a compartir con el proyecto Starlink de SpaceX y con OneWeb. De hecho, hace algún tiempo Amazon había decidido invertir 10 mil millones con la finalidad de competir con la primera.
En su carrera por el lanzamiento de los satélites, Amazon ha decidido adquirir un total de 9 lanzadores Atlas V. Y, de acuerdo al contrato con la poderosa Comisión Federal de Comunicaciones, en julio de 2026 se deberían poner en órbita un total de mil 600 dispositivos.
Para evitar posibles incidencias, es por este motivo por el que la empresa de Jeff Bezos ha reservado nuevos lanzadores con fabricantes históricos, como por ejemplo es el caso de Lockheed Martin o Boeing, que actúan a través de ULA. No obstante, al menos por el momento, parece que los cohetes Blue Origin, propiedad de Bezos, aún no estarían listos para volar.
Por otro lado, Atlas V, aún cuando es un lanzador bastante costoso se caracteriza por contar con una reputación confiable, habiendo perdido únicamente uno de los 85 lanzamientos realizados hasta el momento.
Según los expertos, el objetivo que persigue Amazon con su proyecto es asegurar, a largo plazo, el acceso a Internet de alta velocidad para aquellos usuarios privados de dicha cobertura en todo el mundo. Concretamente, este sistema ofrecería conexiones de hasta 400 megabits por segundo a los clientes equipados con futuras antenas de comunicación dedicadas.
Algo muy similar a lo que ya persiguen otros proyectos como OneWeb o SpaceX, y que podría derivar en diferentes alianzas estratégicas con el mundo militar con la finalidad de rentabilizar al máximo el proyecto.
En cualquier caso, y para preparar el despliegue, los satélites se colocarán en órbita terrestre baja, que se encuentra ubicada entre 590 a 630 kilómetros de altura.